Atlético Marisma · ficción empresarial
El presidente apuesta por sí mismo y cobra
El imaginario Atlético Marisma vende el nombre del campo a la casa de apuestas de su propio presidente. Nace el Estadio Apuesta Segura Presidente Fulano: un recinto donde el conflicto de intereses ya tiene localidad y acceso al palco.
Por Redacción1 min de lectura

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El mandatario negoció consigo mismo y quedó satisfecho con ambas partes. Si el equipo gana, presume de gestión; si pierde, al menos el dinero se queda en familia. La casa siempre gana. La novedad es que ahora también decide quién juega de lateral.


